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February 5, 2022

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Dear School Families,
 
On Friday, a court ruled against Governor Pritzker’s executive order requiring masks in schools. As you know, our Catholic schools have been complying with this order because it has applied to all schools in Illinois whether public or private.

The Governor has already indicated he will appeal this ruling, which might lead to its immediate reversal. We are closely monitoring the case, which will likely involve continued litigation. Because future court rulings may go back and forth, and because changing our policies back and forth would create confusion and disruption in our schools, we will continue the current mask policy for now.

Once the case is concluded and a final decision is rendered, we will determine if we are able to make masks optional in our schools based on several considerations, including:
  • the outcome of the court case and subsequent appeals,
  • other public health mandates that may affect our schools, such as local indoor mask requirements, and
  • school- and community-level transmission rates at that time.
If these conditions allow, we will make masks optional in our schools. All of this could take a little time, so we ask for your patience as we work through all of the issues. We will keep you informed as developments warrant.

A Thank You
We are incredibly grateful that our Catholic schools have been able to remain open for in-person instruction these past two school years when many others were not. Our success has been due to a dedicated team of teachers, principals, staff, and medical advisors, plus your commitment to Catholic education, plus a smart, comprehensive COVID strategy that has been implemented in every building.

This has been a fluid situation, with both the virus and our strategies to contain it evolving over time. This school year our schools are running in ways less restrictive than a year ago. We now celebrate Mass, host athletics, stage music and theater, and go on field trips. Volunteers and visitors are allowed in the buildings. Schools no longer limit restroom usage, stagger locker usage, or manage hallway traffic flow.

In January we were able to cut isolation and quarantine time periods in half. Importantly, our principals and staff have worked tirelessly to monitor positive cases and to manage them in ways that minimize the risk that others will be infected. While the virus has surged, waned, and surged again in communities, we have seen very little evidence of the virus spreading in our schools because everyone is working hard to keep each other safe.

A court case is not medicine. While we follow the laws that apply to us, our decisions about the health and safety of our students and staff will always be guided by health data and in consultation with doctors and trained public health officials.

Today, we are in a better situation than we were last summer and much better than last school year. About two-thirds of Illinoisans are now fully vaccinated, whereas last summer fewer than half were. Importantly, vaccinations are now available to everyone age 5 and older and, hopefully, to those younger than 5 soon. Also, there are now proven therapeutic treatments for those who contract COVID-19. In the past few weeks, infection rates in the community and in our schools have plummeted. The number of COVID-19 patients hospitalized, in intensive care, and on ventilators has been declining.

We are not out of the woods, and we have learned that things can take a turn for the worse, but there are numerous positive signs moving in the right direction.

I am grateful for the countless students, parents, teachers, principals, staff, and volunteers who have done so much to make this possible. We have been a Catholic schools community that has looked after our brothers and sisters during trying times. You have been the embodiment of our faith.

Like you, we understand the tremendous value of in-person instruction – not only for academics but for emotional health, personal development, healthy relationships and building community.

We would like nothing more than to return to a day when our teachers, staff, students and families can remove masks and relate once again to one another with visible smiles. We hope that day is coming soon.

No one knows what the future holds, but I hope you agree that our Catholic schools have a strong track record of safely providing in-person instruction. We will continue to work tirelessly to be the schools our students need.

Peace be with you,
Greg Richmond
Superintendent of Schools
5 de febrero de 2022

Estimadas familias de las escuelas:
 

El viernes, un tribunal falló en contra de la orden ejecutiva del gobernador Pritzker que requiere llevar mascarillas en las escuelas. Como saben, nuestras escuelas católicas han estado cumpliendo con esta orden porque ha estado en vigor para todas las escuelas de Illinois, bien sean públicas o privadas.

El Gobernador ya ha indicado que apelará este fallo, lo que podría conducir a su revocación inmediata. Estamos monitoreando de cerca el caso, que probablemente implicará litigios continuos. Debido a que futuros fallos del tribunal pueden ir y venir y debido a que cambiar nuestras políticas de un lado a otro crearía confusión e interrupción, continuaremos con la política actual sobre las mascarillas por ahora.

Una vez que se concluya el caso y se dicte una decisión final, determinaremos si podemos hacer que las mascarillas sean opcionales en nuestras escuelas con base en varias consideraciones, incluyendo:
  • el resultado del caso judicial y las apelaciones posteriores
  • otros mandatos de salud pública que puedan afectar a nuestras escuelas, como requerimientos locales del uso de mascarillas en interiores, y
  • tasas de transmisión a nivel de la escuela, y la comunidad, en ese momento.
Si estas condiciones lo permiten, haremos que las mascarillas sean opcionales en nuestras escuelas. Todo esto podría tomar un poco de tiempo, así que les pedimos paciencia mientras resolvemos todos los asuntos. Los mantendremos informados a medida que los acontecimientos lo justifiquen.

Un agradecimiento
Estamos increíblemente agradecidos de que nuestras escuelas católicas hayan podido permanecer abiertas para la instrucción en persona estos últimos dos años escolares cuando muchas otras no lo estuvieron. Nuestro éxito se debe a un equipo dedicado de maestros, directores, personal, y asesores médicos, además del compromiso de ustedes con una educación católica, aunado a una estrategia inteligente e integral contra el COVID que ha sido implementada en cada edificio.

Esta ha sido una situación fluida, en la que tanto el virus como nuestras estrategias para contenerlo evolucionan a lo largo del tiempo. Este año escolar nuestras escuelas están operando de maneras menos restringidas que hace un año. Ahora celebramos misa, presentamos deporte, tenemos música y teatro en el escenario y realizamos excursiones. Se permite en los edificios a los voluntarios y visitantes. Las escuelas ya no limitan el uso de los baños, ni escalonan el uso de los casilleros o gestionan el flujo del tráfico en los pasillos.

En enero pudimos recortar los periodos de aislamiento y cuarentena a la mitad. De manera importante, nuestros directores y personal han trabajado incansablemente para monitorear los casos positivos y gestionarlos en maneras que minimicen el riesgo de que los demás sean infectados. Aunque el virus ha aumentado, disminuido y aumentado nuevamente en las comunidades, hemos visto muy poca evidencia de la propagación del virus en nuestras escuelas ya que todos están trabajando arduamente para mantenerse a salvo unos a otros.

Un caso judicial no es medicina. Si bien cumplimos las leyes que se aplican a nosotros, nuestras decisiones acerca de la salud y seguridad de nuestros estudiantes y personal siempre serán guiadas por datos de salud y en consulta con doctores y funcionarios de salud pública capacitados.

Hoy en día, estamos en una mejor situación de la que estábamos en el verano pasado y mucho mejor que en el pasado año escolar. Aproximadamente dos tercios de los habitantes de Illinois están ahora completamente vacunados, mientras que en el verano pasado era menos de la mitad. De manera importante, las vacunas ahora están disponibles para cualquier persona mayor de 5 años, y, esperemos, pronto para los menores de 5 años. También, hay ahora tratamientos terapéuticos comprobados para aquellos que contraen COVID-19. En las últimas semanas, las tasas de infección en la comunidad y en nuestras escuelas han caído. El número de pacientes con COVID-19 hospitalizados, en cuidado intensivo, y en ventiladores ha estado disminuyendo.

No estamos fuera de peligro, y hemos aprendido que las cosas pueden empeorar, pero hay numerosos signos positivos moviéndose en la dirección correcta.

Estoy agradecido con los innumerables estudiantes, padres/madres, maestros, directores, personal y voluntarios que han hecho tanto para hacer esto posible. Hemos sido una comunidad de escuelas católicas que ha cuidado de nuestros hermanos y hermanas durante tiempos difíciles. Ustedes han sido la encarnación de nuestra fe.

Al igual que ustedes, comprendemos el tremendo valor de la instrucción en persona; no sólo para lo académico sino para la salud emocional, el desarrollo personal, las relaciones saludables y la construcción de una comunidad.

Nada nos gustaría más que regresar a un día en que nuestros maestros, personal, estudiantes y familias puedan quitarse las mascarillas y relacionarse una vez más unos con otros con sonrisas visibles. Esperamos que ese día llegue pronto.

Nadie sabe lo que depara el futuro, pero espero que estén de acuerdo en que nuestras escuelas católicas tienen un sólido historial de proveer instrucción en persona de manera segura. Continuaremos trabajando incansablemente para ser las escuelas que nuestros estudiantes necesitan.


Paz,
Greg Richmond
Superintendente de Escuelas
* Oak Park schools are required to follow Oak Park health department protocols.

Have questions? Your principal is the best first contact about operations, safety procedures and academics as they are best addressed at the school level.
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